La protección radiológica y las tomografías computarizadas (TAC)

La tomografía computarizada (TAC) es una técnica que amplía la utilidad clínica de las radiografías. Gracias a su sensibilidad de alto contraste pueden observarse tejidos blandos y obtenerse imágenes axiales (cortes) y con volumen (tridimensionales).

Las TAC pueden utilizarse para una amplia gama de aplicaciones clínicas, por ejemplo, varios procedimientos para examinar cardiopatías. Gracias a las TAC puede optimizarse la obtención de imágenes de una amplia gama de regiones anatómicas y es posible observar distintos procesos patológicos. Esto se logra ajustando el número relativamente amplio de valores de exposición de los protocolos de estudio para poder obtener la visibilidad necesaria del proceso patológico que se desea examinar.

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